Una declaración en forma y función.
No todos los rituales se comparten. Algunos son profundamente personales: una noche tranquila, un solo cigarro y un momento de reflexión. El cenicero Bauhaus fue diseñado precisamente para estas ocasiones. Su llamativo cuerpo cerámico bicolor se inspira en la audaz geometría y la teoría del color del diseño moderno de mediados de siglo, transformando un objeto funcional en una obra de arte que atrae la atención en cualquier superficie.
El interior esculpido presenta una ranura generosa y de gran calibre diseñada para sostener puros de cualquier calibre con confianza, mientras que el profundo y angular depósito de cenizas contiene los residuos con elegancia. La construcción cerámica ponderada y la base antideslizante aseguran que permanezca exactamente donde lo coloques, inmóvil e inquebrantable. Cada combinación de colores — un rojo vívido, un azul profundo o un blanco limpio — se combina con un cálido acento marfil, creando un contraste visual tan deliberado como el ritual que acompaña. El Bauhaus no es un accesorio que pase desapercibido. Es uno que se destaca.